Iglesia de Cuenca Ecuador :: Arquidiocesis de Cuenca
Siganos en Twitter Siguenos en Facebook
Untitled Document


REFLEXIONES


¿A qué se opone el Séptimo Mandamiento?

P. Bolívar Jiménez Álvarez

La superficialidad con la que tantas veces miramos las cosas hace que no nos demos cuenta del alcance del 7° mandamiento, que no se reduce al simple: “No robarás” del que hablan: Dt. 5,19; Ex. 20.15 y Mt. 19. 18 —acción entendida como apropiarse de un bien ajeno, al que no se tiene ningún derecho, y contra la voluntad razonable de su dueño—, sino a una serie de conductas indebidas, que a fuerza de repetirlas con el argumento de que “todos lo hacen”, se ha tornado, al criterio de muchos, “normal”.

Cuáles son esa serie de conductas de las que debemos corregirnos y luchar para que no se den en la sociedad que la hemos de procurarla sana. Señalamos estas: No trabajar conforme al deber o trabajar mal; no pagar el justo salario a los empleados y obreros; servirse de la miseria del prójimo o de la escasez pública para acaparar o enriquecerse con injustas subidas de precio; no cumplir los deberes de propio cargo permitiendo que se perjudique al prójimo o al bien común; prestar dinero u otra cosa exigiendo un interés excesivo; engañar al prójimo en el comercio con pesos, medidas o monedas falsas, o con mercancías malogradas o averiadas; retener bienes ajenos contra la voluntad de sus dueños, causar daño al prójimo en sus bienes, sobornar o exigir coimas; colaborar en cualquier robo o injusticia.

Nuestro Dios es un Dios de misericordia dispuesto en todo momento al perdón, a condición de un arrepentimiento sincero, lo que comporta que no solo se lo diga en el confesionario, sino que se lo demuestre, y el resarcimiento material cuando físicamente esto es posible, indica el grado de sinceridad del penitente. Por ello, el que ha robado tiene la obligación de devolverlo o restituir los bienes que robó y si no puede restituirlos, reparar de alguna manera el daño ocasionado. Cuando no se puede restituir lo robado porque uno se pondría en evidencia, hay que hablar con un confesor quien le indicará lo que tiene que hacer. En cuanto a las otras conductas señaladas, el abstenerse de ellas, es la mejor manera de reconciliarse con Dios, con los semejantes y consigo mismo.
 
       
SANTA SEDE   CELAM   RIIAL   CEE   PASTORAL JUVENIL
DIRECCIÓN: Simón Bolívar 7-64 y Luis Cordero
TELÉFONOS: (593 7) 2847234 / 2847235 / 2831651
FAX : (593 7) 2844436
Siguenos en Facebook
Siganos en Twitter
Si necesita un sitio web visite www.Cuencanos.com