Iglesia de Cuenca Ecuador :: Arquidiocesis de Cuenca
Siganos en Twitter Siguenos en Facebook
Untitled Document


REFLEXIONES


¿A qué se opone el noveno mandamiento?

P. Bolívar Jiménez

El noveno mandamiento, cimentado en Ex 20, 17 y Mt 5, 28 es como el timón de la moral cristiana, que no es hipócrita -que se fija sólo en lo externo-; sino que al contrario, exige una congruencia entre el acto interno de la voluntad y la acción externa. El precepto se opone a los deseos y complacencias consentidos de aquello que está prohibido. Quien tiene malos pensamientos, imaginaciones o deseos contra su voluntad, no peca. Sentir no es consentir. El sentir no depende muchas veces de nosotros; el consentir, siempre. El pecado está en el consentir, no en el sentir.

Nos recuerda el Catecismo de la Iglesia Católica, en el N° 2518 que la sexta bienaventuranza proclama: "Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios" (Mt 5,8). Los "corazones limpios" designan a los que han ajustado su inteligencia y su voluntad a las exigencias de la santidad de Dios, principalmente en tres dominios: la caridad, la castidad o rectitud sexual, y el amor a la verdad y la ortodoxia de la fe. Existe pues, un vínculo entre la pureza del corazón, la del cuerpo y la de la fe:

El corazón es la sede de la personalidad moral: “De dentro del corazón salen las intenciones malas, asesinatos, adulterios, fornicaciones” (Mt 15, 19). La lucha contra la concupiscencia de la carne pasa por la purificación del corazón: “Mantente en la simplicidad y en la inocencia, y serás como los niños pequeños que ignoran la perversidad que destruye la vida de los hombres” (Pas. De Hermas, 27, 1). A los “limpios de corazón” se les promete que verán a Dios cara a cara y que serán semejantes a Él. Ya desde ahora esta pureza nos concede ver según Dios, nos permite considerar el cuerpo humano, el nuestro y el del prójimo, como un templo del Espíritu Santo, una manifestación de la belleza divina.

Hay al menos 4 formas de luchar contra la concupiscencia que todos sentimos: 1) Mediante la práctica de la castidad. 2) Mediante la pureza de intención. 3) Mediante la disciplina de los sentidos y la imaginación. 4) Mediante la oración; pues, quien desea evitar un acto prohibido, debe evitar también el camino que lleva a él.
 
       
SANTA SEDE   CELAM   RIIAL   CEE   PASTORAL JUVENIL
DIRECCIÓN: Simón Bolívar 7-64 y Luis Cordero
TELÉFONOS: (593 7) 2847234 / 2847235 / 2831651
FAX : (593 7) 2844436
Siguenos en Facebook
Siganos en Twitter
Si necesita un sitio web visite www.Cuencanos.com